domingo, 24 de julio de 2011

EL URUGUAY SE LEVANTA Y RECLAMA LIBERTAD!!!!!


EL GRITO DE ASENCIO
El inicio de la revolución
El 27 de febrero de 1811 día del Grito de Asencio se ha marcado tradicionalmente como la iniciación de La Revolución en la Banda Oriental también conocida como la "la admirable alarma".
Sus conductores fueron Pedro José Viera y Venancio Benavides, quienes ocuparon la población de Mercedes en la madrugada del 28. Ese mismo día, por la tarde, Pedro J. Viera ocupó la Villa de Santo Domingo de Soriano.
"Desde mi arribo a Paysandú -diría Artigas- dirigí varias cartas a los sujetos más caracterizados de la Campaña como de la ciudad de Montevideo (...)
los que se ofrecieron con sus bienes y todas sus
facultades a impulsarse en obsequio de nuestra sagrada causa."
Como las limaduras de hierro atraídas por el imán, fueron impulsadas las partidas criollas por la presencia de Artigas. Encabezados "por los sujetos más caracterizados" de cada pago, fueron rodeando la figura del Blandengue heroico, la cabeza del levantamiento, su Caudillo.
Figura omnipotente en torno a la cual se entretejieron los acontecimientos a lo largo de la década que va de 1811 a 1820, siendo la Historia de los Orientales, la Historia del General don José Artigas.
Su esfuerzo se dirigirá hacia la ciudad murada de Montevideo, foco de ligazón a los intereses europeos ajenos al sentir local.

EL LEVANTAMIENTO EN EL ESTE
Casupá, Minas, San Carlos, Maldonado, Santa Teresa
El Este, bajo la dirección de don Manuel Francisco Artigas, hermano menor del Héroe, se levanta como un todo. El 5 de mayo de 1811 éste escribe:
"Penetrado de los sentimientos, que inspira el amor a la Patria, salí el día 23 del pasado del Arroyo de Casupá con dirección a la villa de las Minas, cuyo pueblo tomamos después de haber parlamentado el día 24 del mismo. Luego que recogimos aquí algunas armas, y juramentados sus vecinos, seguimos nuestra marcha a la villa de San Carlos, en cuyas inmediaciones encontramos al Capitán don Juan Correa con algunos patriotas vecinos, con los que, sin la menor resistencia fuimos dueños de ella el día 28. Al día siguiente mandé de parlamentario a don Pedro Pérez a la ciudad de Maldonado, la que se rindió bajo las condiciones que hoy por la estrechez del tiempo no puedo acompañar a usted, así como el pormenor de mis operaciones y particulares servicios de mis compañeros de armas. En este mismo día sale una fuerza armada a ocupar la fortaleza de Santa Teresa sobre cuyo punto espero tener la misma suerte; que en los demás que quedan bajo mis órdenes."
"Maldonado por su situación local está expuesto a ser invadido por mar, aunque yo estoy persuadido, según la aflicción y desastres que ha padecido el Pueblo de Montevideo, no puede enviar aquí gente alguna, me parece no es prudente aventurar un punto que puede causar la ruina de las ventajas que hasta aquí he reportado: Bajo este principio pienso custodiarlo con algún pequeño piquete."
"El señor Francisco Xavier de Viana no puede seguir al mando de esta Plaza por las achacosas circunstancias de su salud, por lo mismo sólo queda en calidad de interino el patriota don Juan Correa hasta la superior disposición de usted. El Pueblo de San Carlos queda sin oficial Comandante por haber sacado de ese destino al expresado Correa, a quien por su patriotismo había puesto a la cabeza de dicho Pueblo en lo militar. Tengo bajo mis órdenes cerca de trescientos hombres armados aunque con mucha escasez municionados; pero dentro de poco debo contar con más gente, por las muchas armas que se recogen y por los auxilios que espero de usted."
"El entusiasmo crece y la voz de la justa causa que defendemos ha penetrado los corazones de toda la Campaña: todos desean unirse y si tuviéramos armas formaríamos en breve un escuadrón respetable. Con la mayor brevedad salgo con el grueso de mis fuerzas a incorporarme con una partida que tengo en Solís, unida volaremos hasta Pando y hacia aquellos destinos que miremos interesante con el objeto de estrechar a Montevideo cortándole los víveres y los auxilios, que puedan por casualidad librarse de la vigilancia de algunas otras partidas pequeñas"
A continuación expresó Rondeau, General en Jefe que reemplazó a Belgrano:
"Le he expedido al citado don Manuel Artigas el Despacho Provisional de Teniente Coronel de la Milicia Patriótica nombrándole Comandante de todas las que reúna, en inteligencia que debe operar, bajo la dirección de su hermano don José, a quien usted (la Junta de Buenos Aires) ha nombrado Jefe General de ella."



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